Despertar con el sonido del agua que se desliza suavemente por entre verdes praderas, o el canto romántico de las aves. Ver como las nueves se desplazan para dejar al descubierto las imponente montañas, y respirar aire puro mientras se contempla la belleza de la naturaleza, son algunas de las sensaciones que los extranjeros descubrieron en Minca, un lugar muy cerca a Santa Marta, que hay que visitar.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

minca y poso azul

Minca es un pequeño poblado enclavado en las estribaciones de la Sierra de Santa Marta a donde se llega por una no muy buena vía de 14 kilómetros partiendo de Santa Marta.minca_visitar

La población se congrega en una pequeña zona central, donde se consigue transporte para acceder a los distintos hostales que se levantan en las propias estribaciones de la Sierra.

minca_llegarEse paraíso ecológico bañado por las aguas cristalinas del río del cual deriva su nombre sirvió de asentamiento a los Tayronas. Y hoy se encuentran en las zonas más altas familias indígenas pertenecientes a los pueblos Kogi, Arhuacos, Arzarios y Kanuamos.

Sufrió los embates de la guerra de guerrillas y narcotráfico, pero fue “redescubierto” hace algunos años por extranjeros que llegaron allí atraídos por los bajos costos y las maravillas de la naturaleza que la rodea.

Las casas de algunos labriegos y hasta terratenientes abandonas por fuerza de la guerra fueron recuperadas en su gran mayoría por extranjeros que las adoptaron como hostales y posadas, cómodas y en concordancia con la naturaleza.

No hay lujo pero si comodidad. No hay muchos programas para realizar pero los pocos son maravillosos y dignos de disfrutar.
A 650 metros sobre el nivel del mar y en medio de una frondosa vegetación, el avistamiento de aves, es una de las opciones que tienen los turistas que escogen ese destino. En los alrededores de

Minca existen cerca de 300 especies de Aves entre residentes y migratorias.
Sin embargo, el atractivo más grande es Pozo Azul, al que se llega después de una caminata de 45 minutos. Es un lugar ideal para disfrutar del Rio Minca, que con sus aguas cristalinas y de bajas temperaturas ofrece una sensación única. Los chorros de agua helada parecen limpiar el alma de quienes allí se bañan.

En las caminatas uno puede sentir el aroma del café que se desprende de los sembrados de ladera; puede uno apreciar los bellos sembrados de heliconias y otras flores exóticas, ver a los indígenas subir y bajar ofreciendo sus artesanías y sentir el aire puro.

About The Author

Profile photo of editor

Leave a Reply

Your email address will not be published.